El Slider, un clásico de la cultura gastronómica estadounidense, tiene desde ahora su propio espacio en Buenos Aires. En el barrio de Núñez abrió Luisa’s, un proyecto que busca replicar el método original con el que este pequeño sándwich nació en Estados Unidos en 1921.

Detrás de la propuesta están Rodo Cámara, fundador de The Food Truck Store, y Santiago Candegabe, músico y comunicador conocido en redes como Sandals. La idea surgió después de varios viajes por el Medio Oeste estadounidense, donde recorrieron locales históricos en estados como Indiana, Michigan y Kentucky con un objetivo claro: entender el origen del slider y traer esa tradición a Argentina.
Según cuentan, en ese recorrido descubrieron que el slider no es simplemente una hamburguesa pequeña, sino un método de preparación con identidad propia. “Es una experiencia de barra donde el producto es simple, pero la ejecución tiene que ser muy precisa”, explica Cámara.
Un método que se mantiene desde hace más de un siglo
En Luisa’s el proceso sigue de cerca el método tradicional. El medallón es cuadrado para aprovechar la superficie de la plancha y se cocina a baja temperatura, alrededor de 150 °C. Durante la cocción se cubre con cebolla brunoise, que genera vapor y acompaña la carne mientras se cocina.



El pan blanco tampoco se tuesta. En los últimos momentos se coloca sobre la carne para absorber los jugos y la humedad de la cocción, integrándose con el sabor del medallón y la cebolla. Ese detalle es justamente el que define el carácter del slider.
Para sus creadores, la clave está en la precisión del proceso y en la simpleza bien ejecutada. Con pocos ingredientes y una técnica clara, el resultado busca mantener la esencia del formato original.
Cinco versiones y una carta breve
La carta gira exclusivamente alrededor del slider y presenta cinco versiones:
- 1921 Original, sin queso, con mostaza amarilla y relish de pickles
- Cheese, con queso y salsa tradicional
- Bacon, con panceta americana Sugardale ahumada
- Clásica, con lechuga, tomate y salsa de la casa a base de mostaza y buttermilk
- Doble, con doble carne y doble queso
El menú se completa con pocos acompañamientos. En Luisa’s no hay papas fritas, una decisión pensada para que el foco esté puesto en el producto principal. Como alternativas ofrecen chips con sal marina desarrolladas junto a Gauchitas, chili con carne preparado con receta propia y mac’n cheese en formato individual o para compartir.

Para el final dulce, la propuesta incluye cheesecake original de The Cheesecake Factory en distintas versiones rotativas como dulce de leche, Oreo, chocolate Godiva, banana, Red Velvet o chocolate con frambuesa. Próximamente también sumarán milkshakes de vainilla y frutilla elaborados con una máquina importada de Estados Unidos.
Una barra como protagonista
El local evita la estética clásica de los diners temáticos y apuesta por una ambientación cálida inspirada en los años 60 y 70. El espacio está organizado alrededor de una barra curva frente a la plancha, donde los comensales pueden ver el proceso de cocción y mantener una interacción directa con quien cocina.
La experiencia busca recuperar ese espíritu de cercanía. Los sliders se sirven en platos de loza, con cubiertos de metal y vasos de vidrio, reforzando la idea de un servicio simple pero cuidado.
Un proyecto que apunta a crecer
El desarrollo de Luisa’s llevó dos años de planificación y nueve meses de obra, con una inversión cercana a los US$200.000, financiada íntegramente por sus creadores.
En sus primeros 20 días de funcionamiento el local vendió más de 20.000 sliders, y el objetivo es alcanzar las 2.000 unidades diarias cuando el sistema, que cuenta con tres planchas independientes para barra, salón y delivery, opere a pleno.
Más que reinventar el formato, Luisa’s busca preservar su esencia. La apuesta es simple: respetar un método centenario y convertir al slider en protagonista.
Dónde
Dirección: Ramallo 2307, Nuñez, CABA.
Horarios: Martes a Domingos de 19 a 0:30 hs.
Más info sobre Luisa’s
Instagram: @luisas.ba










