En un mercado donde abundan las etiquetas tradicionales y las historias familiares ligadas a la vitivinicultura, El Psicoanalista Wines propone un enfoque completamente distinto. Creado por el psicólogo clínico Matías Fantagussi, este proyecto mendocino une dos mundos que, a primera vista, parecen lejanos: el psicoanálisis y el vino. El resultado son partidas limitadas elaboradas en el Valle de Uco que invitan a detenerse, disfrutar y, sobre todo, hacerse preguntas.

Un proyecto que nació desde una búsqueda personal
A diferencia de muchas bodegas argentinas, El Psicoanalista Wines no surge de una tradición familiar vitivinícola. La historia comienza con Matías Fantagussi, psicólogo clínico y practicante del psicoanálisis, quien mientras estudiaba y trabajaba en la empresa familiar comenzó a preguntarse qué quería hacer con su vida.
La oportunidad llegó cuando se hizo cargo de un proyecto vinculado al negocio familiar y descubrió el trabajo que existe detrás de cada botella: los viñedos, los enólogos, la tierra, el tiempo y las personas que hacen posible el vino. Ese recorrido despertó una pasión que terminó convirtiéndose en un emprendimiento propio.
Desde 2016, cuando registró la marca, Fantagussi desarrolla un concepto que combina su profesión con el universo vitivinícola bajo una idea clara: “Cuestionarse es parte de la evolución”.

El punto de encuentro entre el vino y el psicoanálisis
La identidad de la marca gira alrededor de una pregunta sencilla: ¿es necesario saber de vinos para disfrutar un buen vino?
Lejos de los discursos técnicos o del consumo elitista, El Psicoanalista Wines propone una experiencia más cercana y humana. Así como una sesión de análisis invita a detenerse y reflexionar, una copa de vino también puede convertirse en un momento de pausa, conversación y conexión.
El proyecto busca desmitificar el mundo del vino con etiquetas disruptivas, un lenguaje accesible y un concepto que pone el foco en el disfrute antes que en el conocimiento técnico.


Vinos de altura elaborados en partidas limitadas
Actualmente, los vinos se elaboran en El Peral, Tupungato, en pleno Valle de Uco, a partir de viñedos ubicados entre los 1.100 y 1.550 metros sobre el nivel del mar.
La elaboración está a cargo del enólogo Fernando Sota, quien acompaña el proyecto desde sus comienzos.
Todas las etiquetas comparten una misma filosofía:
- Cosecha manual.
- Fermentación con levaduras indígenas.
- Fermentación maloláctica espontánea.
- Crianza en barricas usadas de roble francés y americano.
- Producciones limitadas que priorizan la expresión del terroir y la frescura de la altura.
La idea es que cada partida sea única, del mismo modo que ninguna persona ni ninguna historia puede repetirse exactamente igual.
Cinco vinos, cinco formas de expresar una misma filosofía
La línea de El Psicoanalista Wines está integrada por cinco etiquetas que nacen en distintos terroirs del Valle de Uco, todas elaboradas mediante cosecha manual, fermentación con levaduras indígenas y crianzas cuidadas que buscan expresar el carácter de cada varietal sin perder frescura ni identidad.
El recorrido comienza con un Torrontés Naranjo, elaborado en El Peral (Tupungato), que sorprende por su método de maceración con pieles, similar al utilizado para los vinos tintos. De color ámbar con reflejos dorados, ofrece aromas de durazno, damasco, jengibre, manzanilla y pomelo rosado, mientras que la crianza aporta delicadas notas de vainilla y bourbon. En boca se muestra vibrante, con una acidez refrescante y un final ligeramente rugoso que invita a seguir descubriéndolo.
El Malbec, proveniente de El Cepillo, en San Carlos, representa una expresión clásica del Valle de Uco. Presenta un intenso color rojo violáceo y un perfil aromático dominado por frutos rojos, chocolate, vainilla y suaves especias provenientes de su paso por barricas de roble francés y americano. En boca resulta elegante, concentrado y con una frescura muy equilibrada.


Desde San Pablo, en Tupungato, llega el Cabernet Franc, un vino que privilegia la expresión varietal con aromas vegetales, pimienta y fruta roja. Su estructura, acompañada por una marcada fluidez y una acidez bien integrada, lo convierten en una etiqueta versátil y de gran personalidad.
La colección se completa con un Petit Verdot elaborado en El Peral, que exhibe aromas de fruta negra fresca, como arándanos y ciruelas, junto con una estructura firme, marcada acidez y una textura que aporta profundidad y persistencia en boca.


Por último, El Corte sintetiza la filosofía del proyecto mediante un ensamblaje de Malbec provenientes de Gualtallary y Altamira, complementados con un aporte de Cabernet Franc de San Pablo. El resultado es un vino de color violáceo profundo, con aromas de frambuesas, frutos negros, especias y delicadas notas minerales. En boca ofrece una combinación de potencia y elegancia, con taninos dulces, textura carnosa y un final largo que resume el estilo de la bodega.
Este conjunto de etiquetas refleja el espíritu de El Psicoanalista Wines: vinos elaborados a pequeña escala, con identidad propia y pensados para demostrar que cada varietal, al igual que cada persona, tiene una historia diferente para contar.


Una propuesta que va más allá de la botella
Más que una marca de vinos, El Psicoanalista Wines construye un universo propio donde cada etiqueta funciona como una invitación a detener la rutina y generar conversaciones.
La propuesta desafía la idea de que el vino debe disfrutarse únicamente desde el conocimiento técnico y reivindica el placer de compartir una copa con amigos, en pareja o incluso en soledad, dejando que cada persona encuentre su propia interpretación.
Una degustación entre vinos, historias y reflexión
Tuvimos la oportunidad de conocer el proyecto durante una presentación exclusiva realizada en Tertulias Palacio de Vinos, ubicado en el histórico Palacio Raggio, uno de los edificios más emblemáticos de Buenos Aires.
La degustación fue conducida por el propio Matías Fantagussi, quien compartió el origen de la marca, su recorrido como psicólogo y la filosofía que une el vino con el psicoanálisis, mientras recorríamos los distintos varietales de la línea.
La experiencia estuvo acompañada por un almuerzo especialmente diseñado para maridar cada vino, permitiendo apreciar cómo cada etiqueta expresa de manera diferente el terroir del Valle de Uco y la identidad del proyecto. Más que una simple cata, fue una invitación a detenerse, conversar y descubrir que, muchas veces, una copa de vino también puede convertirse en el punto de partida para hacerse nuevas preguntas.


Más info sobre El Psicoanalista Wines
Instagram: @elpsicoanalistawines








