Hay tantas formas de hacer una lasaña como variedades de pizza y lo bueno es que no importa que le pongas, siempre queda bien. Carne, verduras, jamon, queso, aceitunas… no hay manera de pifiarle, mientras la cubras con salsa todo puede salir bien. 

Lo único a tener en cuenta es la cocción de la pasta, esas finas láminas que pueden convertirse en piedras si no se humectan lo suficiente. Por eso es que muchos las pasan por agua hirviendo antes de preparar la lasaña, esa pre-cocción garantiza una pasta blanda a la hora de comer la lasaña.
Pero bueno, como nosotros somos mas extremos, vamos a dejar que se humecten con la salsa y los jugos de la cocción mientras nuestra lasaña se broncea cual cama solar en el horno.

 

Conseguí

  • Láminas para Lasaña c/n
  • Ricota 300 gr.
  • Muzzarella 250 gr.
  • Sal 1 Cdita.
  • Pimienta c/n
  • Salsa Bolognesa

Obtenés 2 porciones grandes.

Cociná

1.

Primero vamos a preparar los ingredientes para el relleno de nuestra Lasaña.
La ricota la ponés en un bowl, le agregas la cucharadita de sal, pimienta a gusto y mezclas todo bien.
El queso muzzarella lo cortas en cubos chicos o tiritas, como mas te guste.
Para la salsa bolognesa podés hacer nuestra receta de Salsa Bolognesa que va a combinar mas que bien con esta receta :)
Como extra, podés rallar un poco de queso sardo (o algún otro del estilo) para ponerlo por encima de la lasaña. Si no tenés, rallá un poco muzzarella o cortá unas tiritas bien finas.


2.

Antes de empezar con el armado conseguite un molde o fuente, tratá de usar uno que tenga buena altura para poder hacerle varios pisos. Nosotros usamos uno tipo budinera grande de teflón donde nos entraban justo de ancho las láminas.
El tamaño de la fuente depende de la cantidad de lasaña que vayas a hacer, en este caso recordá que es para 2 buenas porciones.
Tené en cuenta que si no es de teflón o de alguna superficie anti-adherente vas a tener que ponerle un poquito de aceite en la base antes de empezar con el armado.


3.

Ahora si, empezamos con el armado de la lasaña. Es bien simple sólo tenés que asegurarte de que las láminas entren de una manera “organizada” para que no se superpongan mucho unas con otras, si se pisan un poco no hay problema. En caso de que haga falta podés cortarlas, como hicimos nosotros.
Arrancás el armado con una base de láminas, luego agregás una buena capa de salsa bolognesa y volvés a poner láminas.
En el próximo piso ponés una capa mas tranqui de salsa bolognesa, pones ricota, luego unos cubitos de queso y de nuevo cubris con las láminas.
Este proceso lo repetís hasta lograr la altura deseada o la altura que tu molde te permita.
Para el último piso guardate un poco de salsa bolognesa y tenete a mano el queso rallado para colocar por encima que ahora te contamos como sigue.



4.

El último piso es el que le da la facha a nuestra lasaña, por eso lo vamos a terminar sólo con salsa bolognesa y un poco de queso rallado por encima que se va a gratinar de una manera hermosa.
Ya con el último piso de nuestra lasaña listo, la llevamos al horno a una temperatura media durante unos 30 minutos. Es sólo para que se hidraten/ablanden las láminas de lasaña, se caliente todo el resto de la preparación y obviamente gratine nuestro queso.


5.

Para saber cuando está lista, sacala del horno y clavale sutilmente un cuchillo cerca del centro, si el cuchillo llega hasta el fondo sin problemas ya está, si cuesta es porque todavía falta.
Si la técnica del cuchillo te dice que ya está pero el queso de arriba sigue sin gratinar, pasala a la parte mas baja de tu horno (esa donde el fuego le pega de arriba) y dejala un par de minutos hasta lograr que el queso gratine. Ojo, una vez que la bajás controlala seguido porque se te puede pasar de gratinado a carbón en muy poco tiempo.
Ya con el queso gratinado, separás las dos porciones y las servís usando algún tipo de espátula o utensilio ancho y chato para no perder nada en el camino al plato.


Tip

“Antes de emplatar, dejala enfriar un rato fuera del horno para que se re-absorban un poco los jugos de la cocción.”

Disfrutá