En casa la sangre tana siempre tira fuerte, si no comemos pizza comemos fideos y sino pastas rellenas, siempre!
Por eso hoy te vamos a mostrar nuestra receta de Capelettis con un relleno super fácil y rico.

Cuando uno piensa en hacer pastas rellenas, enseguida se pone mil excusas y termina comprando en la fábrica de pastas, pensando en el tiempo que le va a tomar, pero no es tan así.
Si bien lleva su dedicación, es un momento hermoso y el resultado es más hermoso aún. La cita para prepararlos siempre se da un domingo, casi religiosamente, nadie prepara pastas rellenas caseras un martes ¿Por qué? No sabemos, pero es así desde que nosotros vinimos a este mundo y más que nada en esta parte del mundo. Pero bueno, eso nos juega a favor porque no tenemos nada para hacer el domingo mas que levantarnos, desayunar, tal vez hacer una mínima compra y empezar a preparar lo que va a ser nuestro almuerzo, Capelettis!
Entonces, en ese momento se te caen todas las excusas y no te queda otra que remangarte y ponerte a cocinar.

Ahora, ya te planteamos la situación perfecta, una rica comida y además le sumamos el hecho de preparar un relleno fácil y rico, que igualmente si no te gusta el picadillo tenés mil opciones más con lo que tengas a mano.

 

Conseguí

  • Harina 0000 300 gr.
  • Huevos 3 u.
  • Picadillo de Carne 300 gr.
  • Queso Rallado 100 gr.
  • Sal 1 Cdita.
  • Pimienta c/n

Obtenés Capelettis para 2 personas, vos elegís con quién compartirlos…

 

Cociná

1.

En un bowl colocás la harina y la cucharadita de sal. Hacé un leve hueco en el centro de la harina y pasemos al próximo paso.


2.

En el centro agregamos los huevos, y ahora arremangate que te toca trabajar. Con las manos incorporá bien los huevos con la harina.
Una vez que se incorporaron bien, seguí amasando hasta que te quede una masa consistente.
Si después de amasar un rato sigue pegajosa, agregá un poco de harina y seguí amasando.



3.

Ahora que tenés tu bollo listo, dejalo descansar un rato sobre una tabla (podés enharinarla previamente si queres) y tapalo con un trapo, mientras preparamos el relleno.


5.

Ok, vamos con el relleno… Simplemente ponemos el picadillo en un bowl, agregamos la pimienta, luego el queso rallado y mezclamos todo. Listo! Fácil, no?


6.

Retomamos ahora el tema de la masa y entra en escena la Pastalinda.
Agarrá tu bollo, enharinalo un poco y aplastalo para que quede chato, no mucho sólo para sacarle la forma ovalada.
Ahora regulá el grosor de tu Pastalinda al máximo, el proceso acá es simple, pasas la masa dos veces y bajás el espesor un puntito, pasas de nuevo dos veces y volvés a bajar. Así hasta que veas que tu masa queda fina pero no tanto. Te diríamos el nivel de grosor justo pero depende de cada modelo de Pasatalinda…
Dato importante, tené en cuenta enharinar siempre la masa antes de pasarla por la maquina.

Si no tenés una Pastalinda o sobadora, podés hacerlo tranquilamente con un palo de amasar. Obviamente el trabajo es mayor pero se puede lograr el mismo punto de grosor sin problemas. Lo que seguramente te va a convenir es dividir el bollo en dos partes para estirarlo bien y que te sea mas cómodo.


7.

Seguimos… Buscate un cortante, vaso, frasco o algo de forma redonda para poder cortar los “discos” que vamos a rellenar.
Simplemente lo posicionás sobre la masa y hacés presión dando unos leves giros hacia un lado y el otro. Te van a quedar como unas hermosas tapias de empanada, las tuyas seguro mucho mas hermosas 😉


8.

Te conviene organizar todos los discos de masa uno al lado del otro sobre la mesa y con una cuchara, agarrás un poco de nuestro relleno y lo colocás en el medio de cada uno. De esta manera lo hacés de una y mas rápido.


9.

Ahora viene la parte en que nuestro disco con relleno toma forma y merece ser llamado Capeletti.
Ya con el relleno en el centro, mojamos el dedo con un poco de agua y lo pasamos por el borde para humectarlo, sólo la mitad del borde.
Doblamos a la mitad y unimos haciendo un poco de presión. Ahora unimos la puntas hacia el centro y presionamos fuerte en la unión de las dos puntas.


10.

A medida que los vas armando, los colocás sobre una superficies enharinada y los espolvoreás con un poco de harina también.
Ahora tenés dos opciones… los congelás para una futura comida o los cocinás en este mismo momento.
.Para congelarlos, colocalos en una fuente, evitando que se peguen unos con otros, y la llevas al freezer pro el tiempo suficiente para que se congelen. Una vez congelados, los podés pasar a una bolsa o tupper  para que te ocupen menos espacio.
.Para cocinarlos, ponés a hervir agua con una pizca de sal, una vez que hirvió echás los capelettis y a medida que vez que empiezan a flotar es porque ya están cocidos. Probá uno y si la masa no está dura, los sacás y los servís con una rica salsa!
Podés probar de acompañarlos con nuestro Tuco o Salsa Bolognesa, que preparamos anteriormente.

Tip

“Cuando los cocines, tanto para ponerlos en la olla como para cuando los saques, utilizá una espumadera para que sea mas cómodo y no tengas problemas.”

Disfrutá